DM Nacional fue un fabricante de automóviles que invirtió ocho años en investigación, único entre los constructores de automóviles personalizados y deportivos en México.
Los autos DM Nacional fueron autos especiales , construidos y personalizado a mano, usando carrocerías de prueba lograron un diseño completamente original. DM Nacional construyó coches durante aproximadamente 5 años de 1950 a 1955, y produjeron autos personalizados y deportivos, para todos los gustos y cada uno con un diseño único.
Pero las piezas de repuesto para las marcas europeas más caras son otra historia. Por lo tanto, Galindo se vio obligado a tomar otra decisión; debe combinar motores y chasis americanos de fácil reparación con carrocerías de estilo europeo, gracias a la mano de obra mexicana de bajo costo.
La fábrica DM Nacional se ubicaba al nororiente de la Ciudad de México, en San Juan de Aragón. Ahí, la empresa de Antonio Ruíz Galindo carrozó los automóviles DM Nacional, pero también ensamblaba los automóviles FIAT, fabricaba las cajas secas para las Pick-Up, también motores de combustión interna, tenía fabrica de hilados, se fabricaban todo tipo de refrigeradores, incluyendo para la industria refresquera, también hacían todo tipo de laminados, entre otros productos más. Aquí damos un recorrido visual con el entonces presidente mexicano Miguel Alemán Valdéz, el cual con su comitiva fue recibido por Ruíz Galindo para visitar las instalaciones de San Juan de Aragón.
Galindo, que asistió a la escuela en los Estados Unidos en Carlsbad, la Academia de Ejército y Marina de California y la Universidad Northwestern en Evanston Illinois, se dio cuenta de que no podía competir con los métodos de producción en masa estadounidenses. Entonces, decidió concentrarse en producir un automóvil de calidad.
Aquí se encontró con otro problema serio, si bien el mexicano puede permitírselo, Galindo admite francamente que prefiere las líneas bajas y flexibles de los automóviles europeos, y las objeciones a la venta de este último son prácticamente prohibitivas. Con la casi milagrosa expansión del sistema de carreteras de México durante los últimos seis años, todos los fabricantes estadounidenses más conocidos, tienen estaciones de servicio y talleres de reparación bien equipados en todas partes de la República.
El resultado es el sorprendente automóvil de la empresa familiar, Distribuidora Mexicana, o como es más conocido, "DM Nacional". La atracción más fuerte de DM Nacional es que no hay modelos iguales. La potencia, la velocidad y la apariencia uniforme varían tanto que las especificaciones no se pueden estandarizar.
Los automóviles que una empresa Mueblera en México carrozó en la década de los años cincuenta".
Siempre quedó en secreto este hecho de la intención de fabricar automóviles, hechos en México por la empresa de muebles para oficina DM Nacional que se constituyó en Aragón, cerca de la Villa de Guadalupe en la Ciudad de México.
DM Nacional fue también víctima de un pésimo Tratado llamado Bucareli que firmó en presidente Álvaro Obregón en 1923 con los Estados Unidos para ser reconocido oficialmente. Cuenta la leyenda de que este tratado debía durar 100 años , prohibiendo a México a crear y fabricar todo lo que sea tecnología, a cambio y según por exigencias de Estados Unidos, para pagar los daños y deudas por la Revolución Mexicana, comprándole desde entonces productos que ellos mismos fabrican y entregar los recursos del país como el petróleo , minerales , incluso inventos, dejando a México a merced de los Estados Unidos hasta la actualidad, en 2023 serían los 100 años, da la casualidad que México en 2024 empieza a desarrollar un auto eléctrico completamente diseñado en el país, que por primera vez en la historia, estará disponible para todo el público a un precio asequible.
La idea de fabricar automóviles fue de Antonio Ruíz Galindo Jr. a raíz de una visita a la fabrica de FIAT en Italia, él solicitó la licencia de armar los modelos FIAT en la empresa DM Nacional de Aragón a finales de los años 40s. Con la experiencia de armado de automóviles Ruíz Galindo buscó a un diseñador automotriz para crear un modelo propio. No era fácil ya que no existía en esos años escuelas de diseño, o eran ingenieros mecánicos o arquitectos para dibujar. Encontró a un ingeniero en California de nombre Mark Wallach, joven y con una experiencia grande en diseño. Durante un año Mark estuvo construyendo un prototipo sobre la base de un Ford 1948, con el motor V8 de cabezas planas. Una vez terminado lo transportaron hasta Aragón para entregarlo a Ruíz Galindo Jr. era un convertible roadster de dos asientos.
Todo fue genial hasta que se lo mostró al presidente de la república, Galindo se vio forzado a prestárselo una temporada y le dijo que cómo México no podía fabricar coches propios, que siguiera dedicándose a lo que sabían hacer que eran muebles.
Galindo tuvo que cambiar la fórmula, ahora la idea era carrozar coches sobre bases y motores de automóviles norteamericanos y venderlos directamente en Estados Unidos. Esta vez el diseñador sería un mexicano.
En muchos sentidos, la historia de DM Nacional es paralela a la historia de "Spohn" en Alemania, que diseñó y construyó automóviles personalizados principalmente para el mercado militar norteamericano. Los soldados norteamericanos estadounidenses tenían sus automóviles exclusivos mientras se quedaban en el extranjero (principalmente en Alemania) y los enviarían a Estados Unidos al final de su recorrido. Solo dos empresas hicieron este tipo de trabajo que se ubicaron en el extranjero. Es decir, que construyeron lo que consideraríamos automóviles personalizados en números limitados para el mercado estadounidense: Spohn y DM Nacional.
Octubre 1952, El híbrido de Ruiz Galindo – Motor construido en América con carrocería de estilo europeo - le dio a México un automóvil de alta calidad.
Los especialistas que demandan algo realmente diferente en un automóvil harían bien en mirar al sur de la frontera, donde un joven, dinámico y educado en Estados Unidos, Ruiz Galindo Jr. es pionero en la producción del primer automóvil mexicano. Sin ser ingeniero, pero como él dice, un aficionado que está enamorado del fino diseño automotriz, Galindo se quedó tan impresionado por el atractivo visual de los coches franceses e italianos durante un viaje a Europa hace varios años que inmediatamente comenzó a soñar con un industria mexicana similar.
A diferencia de la mayoría de los soñadores, su situación financiera era tal que podía convertir su sueño en realidad. Su padre, el ex ministro de Economía del régimen del presidente Miguel Alemán, dueño de una fábrica de muebles de $15,000,000 de dólares, a la sombra del famoso Santuario de México a la Virgen de Guadalupe; él mismo es ayudante de dirección, y un hermano, Armando, es el gerente general.
Como resultado, la maquinaria más moderna de México y la mano de obra mejor calificada estaba a su mando a un costo mucho más bajo que en Europa y Estados Unidos. Sin embargo, tan formidable eran los obstáculos naturales que muchas empresas extranjeras que habían estudiado la posibilidad de establecer plantas para la construcción de un auto mexicano habían abandonado esta idea por considerarla poco práctica, aunque una serie de empresas - como Ford, General Motors, Hillman – mantenían plantas de ensamblaje usando partes importadas.
El cliente suministra su propio motor o comisiona a DM comprar uno - Ford V8, Mercury y Chrysler son las opciones más populares - y Galindo diseña una selección de estilos individuales alrededor de él, de acuerdo con los deseos del cliente.
Cualquier innovación dentro de la razón - si se puede llamar dentro de lo razonable la insistencia de un empresario de Chicago por seis ceniceros – está incluida. Galindo admite que algunas solicitudes las considera una locura, pero todos se llevan a cabo a conciencia.
Un cliente ordenó instalar un bar de cócteles; un estudiante rico ordenó empotrar un libero de cuero; una señora ordenó una limusina con un compartimento especial para que sus compras diarias de ropa no conseguirían arrugarse de camino a casa, un radio aficionado dijo que no estaría satisfecho con menos de tres asientos.
Todos obtuvieron lo que pidieron - a precios que van desde $3,000 a $6,000 solo por el motor y chasis. El fabricante mexicano no considera sus precios excesivos. "Mira el precio de un Cadillac aquí", señala (56,000 pesos mexicanos, unos $7,000 dólares de la época), y agregó que a la fecha la división de automóviles DM ha estado perdiendo dinero. Al parecer sus clientes comparten la opinión de que La Nacional es una ganga para la primera docena producida y fue arrebatada tan rápidamente como DM la terminó.
Tan rápido, de hecho, Galindo afirma que no ha sido capaz de obtener uno para el. Él todavía estaba conduciendo un Simca, hecho en Francia.
DM Nacional SEDANCA Landau 1952. Aquí se muestra el trabajo de DM Nacional sobre la base de un Chrysler Imperial 1950. A la empresa se le fue entregado el chasís, el motor V8, parrilla y defensas. Las modificaciones de DM Nacional fueron un diseño notable. Nótese las salpicaderas delanteras y traseras totalmente diferentes a las del Chrysler Imperial. Las puertas y la parte de la cajuela hacen un conjunto bien logrado para crear un Landau. Sorprende la baja altura del Sedanca, el cual se tuvo que recortar el marco del parabrisas, que por cierto es de una sola pieza.
En algunas cartas firmadas por Ruíz Galindo Jr, en respuesta a clientes interesados de Maine, Chicago y Pensilvania; DM Nacional lo dice así... "Somos una empresa que carroza automóviles de lujo establecida en México, tal como lo es Pininfarina y Figoni and Falaschi en Italia, pero nuestro costo es mucho menor a ellos".
El Landau no fue el único coche que un empresario norteamericano mandó a carrozar, el mismo cliente envió dos chasises para ser modificados.
Roadster 1950 DM Nacional.
El Roadster fue un automóvil deportivo de dos plazas que fue concebido para fabricarlo en serie en México. La idea fue de Antonio Ruíz Galindo Jr. hijo de un empresario de muebles para oficina con cede al norte de la Ciudad de México. La inquietud de Ruíz Galindo Jr. era por una parte el gusto del automovilismo, y por otra no existía un coche hecho en México, las plantas armadoras del país eran solo eso, el armado de automóviles con piezas importadas de Estados Unidos.
Ruiz Galindo fue hasta Italia para pedir licencia de armado a FIAT. No había inconvenientes para negárselo, las instalaciones de DM Nacional daban para eso y más ya que no sólo muebles de oficina fabricaban, de hecho hasta electrodomésticos, hilados, aceros, café y hotelería eran parte de la diversificación de la empresa.
Ruíz Galindo Jr. en sus investigaciones para lograr su sueño, encontró a un joven con mucha experiencia en diseño hasta California, Estados Unidos. Su nombre es Mark Wallach (quien hoy radica en Nueva York con cerca de 100 años de edad). Wallach ya había apoyado al ejército de Estados Unidos en diseños aeronáuticos, pero resulta que también era un fanático del automovilismo. Antonio Ruíz Galindo Jr. le pidió a Mark que le fabricará un auto deportivo, con un motor potente y un diseño moderno.
No hubo límites en gastos, Mark tuvo libre albedrío y chequera dispuesta para comenzar el desarrollo del coche. Realizó bocetos e hizo una maqueta de madera de lo que sería el Roadster.
Mark finalmente inició el prototipo real, con lámina y componentes de un Ford V8 de 1949. El chasis para montar la nueva carrocería le sirvió de base. Era un diseño nada común para la época, de hecho el Roadster no se parecía a algún automóvil norteamericano, era más bien un deportivo europeo, con tres faros al frente y dos plazas con asientos forrados en cuero. El motor era el Ford V8 de cabezas planas; Mark en las pruebas logró acelerarlo a 160 kph.
Otro aspecto curioso era que el Roadster no tenía portezuelas, y eso tiene su origen, Mark era un fanático de las carreras de autos, y desde 1950 que comenzaron Las 24 Horas de Lemans, acudía cómo espectador y también diseñaba los volantes para los Mercedes Benz o Ferrari de los más famosos corredores de automóviles de carreras. Cabe mencionar que cuando te subas a un Mustang 1965 y 1966, aprecia su volante, tócalo y recuerda esto... Mark Wallach es el diseñador y padre de este bello volante.
Finalmente Mark terminó el Roadster color negro que lo presentaría cómo año 1950, en remolque lo llevó hasta la Ciudad de México con placas para circular del Estado de California. La expectativa que causó el coche fue muy grande, Ruiz Galindo estaba encantado, lo fotografiaron mucho y se lo llevó unos días al aparador del edificio Gante que era una tienda de DM Nacional. Ruiz Galindo se lo mostró al presidente de la república, Miguel Alemán Valdés, quien a su vez se lo pidió "prestado" una temporada para su uso personal. Tiempo después también se lo llevaba a la universidad un sobrino de Ruíz Galindo.
DM Nacional Parada, en una revista de época se encontró ésta extraña fotografía. Se trataba de un coche en color rojo, al fondo una escena teatral con un mariachi, una vendedora en la banqueta y al fondo la Plaza de Toros México. Visualmente el coche se hizo sobre un chasis y carrocería de Oldsmobile 1948 ó 1949, lo modificaron a tal grado que lo hicieron convertible, y nuevamente la altura es extremadamente baja, lo que implica modificar y carrozar todo el metal exterior. Da la apariencia de que el volante se encuentra del lado derecho, como si fuera inglés. Donde van las ventanillas laterales le pusieron piel para descansar los brazos.
El Parada es un único automóvil carrozado en México por herramental de la fábrica de muebles de oficina DM Nacional y por su creador Pepe Parada en 1952. Pepe Parada fue un ingeniero mecánico que realizó sus estudios en Inglaterra, y de regreso a la Ciudad de México trabajó en DM Nacional cómo diseñador de los muebles para oficina. Era hijo de un famoso futbolista de la época final del porfirismo y durante la Revolución Mexicana.
Pepe también era el mejor amigo de Ruíz Galindo Jr, hijo del dueño de DM Nacional. Es el responsable de diseñar los cuatro automóviles de la compañía Mueblera que se carrozaron entre 1950 y 1952. Después del éxito del primer prototipo Roadster diseñado por Mark Wallach.
Pepe Parada aprovechó su estancia en la compañía para crear su propio automóvil, para su uso personal. Tomó de base un Buick Roadmaster y comenzó a modificar (a excepción del chasis) todo, hasta el volante y los asientos no tienen nada que ver con el Buick. Lo hizo con un diseño bajo, convertible, con defensas cromadas y envolventes, molduras grandes en acero inoxidable. Lo tapizó con cuero de cerdo y lo pintó en su exterior en color rojo. Sobresalen los descansabrazos tapizados al exterior de las puertas. Al gran volante le instaló al centro un "P" de Parada. Los emblemas y tapones de las ruedas también llevaban su "Apellido".
Pepe presentó a una revista automovilística norteamericana su coche en 1952. Dijo en ese momento que le iba a cambiar el motor por otro V8 pero ahora de Chrysler con 180 caballos de fuerza, ya que le gustaba la velocidad en las carreras y deseaba participar con su Parada convertible.
Después del reportaje en la revista no se supo por varios años del automóvil Parada. Hace poco tiempo le llegó un poco de información a Paco Barro, pero lejos de saber más, ahora tenemos más incógnitas. Resulta que el Parada cambió de dueño y lo tenía el Contador de DM Nacional. Precisamente al Contador, Ruíz Galindo Jr le regaló un DM Nacional 1952 hard-top en color azul, y ahora tiempo después ya era dueño del Carro.
Existen fotografías inéditas del Parada a principios de los años sesenta, un poco más deteriorado y sin un tapón de la rueda. Hace varios años murió el Contador y los recuerdos quedaron ahora con su familia.
DM Nacional 1950. Carrozado en la Ciudad de México. El color exterior era Crema, con interiores en piel color Verde. En la cajuela se instaló un Bar. No se vendió, fue hecho para que lo disfrutara Antonio Ruíz Galindo. Se lo llevó a Veracruz y hasta la fecha no se sabe nada del automóvil.
El domingo 3 de Septiembre del 2017, a la 11:00 am,
se llevó a cabo la subasta del DM Nacional 1952. Lo anunciaron como
"Chrysler Imperial 1950 Sedanca DeVille by D.M. Nacional". En el
catálogo de la empresa Dragone Auctions ubicada en Connecticut. E.U. confirmó
que tiene un motor V8 de 323 p.c. y 135 CF, tracción trasera, transmisión
automática de 4 velocidades y frenos de tambor en las cuatro ruedas. En la
presentación lo limpiaron, le pusieron su toldo, enderezaron el cofre y le pusieron
las calaveras. El faltante son los asientos y las tapas de las puertas. Ahora,
en breve arribó a Tampa, Florida.
PROYECTOS SECRETOS DM NACIONAL.
En 1955 desistieron definitivamente de carrozar coches, incluso había planes para fabricar un automóvil argentino llamado "Justicialista", pero ese año de 1955 Perón fue derrocado por los militares y destruyeron también lo que por muchos años construyeron con el dinero del pueblo argentino.
Durante 1955 la empresa DM Nacional tenía un proyecto de fabricar un motor V8 cilindros enfriado por aire, y conjuntado a una carrocería de plástico muy moderna para su época. El origen del motor y carrocería era de Industrias Aeronáuticas del Estado, en Argentina. El diseñador del motor fue de Ambrosio Luis Taravella, y sobre la base también se podían hacer motores de 2, 4 y 6 cilindros.
El motor era inspirado para la aviación argentina, y se presentó en 1953. Por su lado, el coche era de la marca Justicialista, argentino y proyecto de Estado.
Lo que nadie sabe (hasta el día hoy en ésta página oficial) es que Antonio Ruiz Galindo Jr. entabló pláticas con el gobierno de argentina para trasladar la tecnología a DM Nacional y comenzar la fabricación del Justicialista con el motor V8 enfriado por aire. En tanto la empresa se apuró a hacer la propaganda a clientes potenciales en los Estados Unidos de América, enviando por correo postales del motor y del Justicialista.
Pero el proyecto quedó truncado, no sabemos a ciencia cierta cuáles fueron los motivos que impidieron hacer motores y coches argentinos en México.
En la década de los 80, la República Dominicana fue testigo de un ambicioso proyecto automotriz: la Camioneta Roka. Un vehículo ensamblado en suelo dominicano, nacido de la necesidad de independencia industrial y la visión de empresarios y técnicos locales. A pesar de los retos, su legado sigue siendo un símbolo del ingenio criollo y de lo que pudo haber sido una industria automotriz nacional. Durante los años 70 y 80 y en la actualidad la importación de vehículos en República Dominicana esta dominada por marcas extranjeras, con altos costos de adquisición y mantenimiento. En un país donde el transporte es vital para la economía agrícola y comercial, surgió la necesidad de un vehículo asequible, resistente y adaptable a las condiciones locales. Fue en este contexto que Jesús Fernández, ingeniero electromecánico dominicano, decidió liderar un proyecto para ensamblar una camioneta hecha en el país, reduciendo costos y creando una alternativa accesible. Así nació la Camioneta Roka, ...
¡Una Hormiga con la conversión Canguro! Esta era una compañía Mexicana que hacía carrocerías y remolques, de la Hormiga a finales de los 70 para realizar estas conversiones a casas rodantes, que por lo que he podido averiguar, estaban totalmente avaladas por Volkswagen de México. Sobra decir que hoy en día son absolutas joyas. CARACTERÍSTICAS: MODELO: HORMIGA CAMPER CAPACIDAD DE SUBIDA: 1a. 26%, 2a. 14%, 3a.9%, 4a. 6% VELOCIDAD MÁXIMA: en cuarta 98 kph a 4000 RPM RELACIÓN DE COMPRESIÓN: 6:6:1 CAPACIDAD: Familia de seis. PESO VEHICULAR: 1205 KILOS ALTURA:2.12 mts, exterior. LARGO: 4.15 mts. ANCHO: 2.10 mts. ESTRUCTURA: Tubular de acero, forrada de aluminio, aislada con espuma de poliestireno, retardante de flama que lo hace térmico. SISTEMA ELÉCTRICO: 110 Y 12 volts. PRECIO: $180,000 (sujeto a cambios). FABRICANTE: Remolques Canguro S.A. DISTRIBUIDOR: Volkswurg Automotriz Universidad y copilco. Un Hogar-rodante sus interiores están construidos en aluminio con ventanas d...
Comentarios
Publicar un comentario